24 marzo, 2008

Quema de dos Judas: Medios y Periodistas

No soy católica ni milito en ninguna religión. Pero es difícil escaparse a una fecha tan publicitada como la Semana Santa. Se supone que este domingo celebramos la Quema de Judas. Y yo me pregunto por todos los Judas que hemos tenido recientemente. Se supone, siguiendo la tradición, que sólo se quema a Un Judas, pero así como se ha reproducido desproporcionadamente la población mundial, creo que los Judas también se han multiplicado.

Se supone que Judas traicionó a Jesucristo por 30 monedas. Dicho monto, traducido en dólares o euros, lo hace a uno pensar ¿por cuánto han traicionado los medios de comunicación venezolanos a sus usuarios?. ¿Cómo ha beneficiado a los medios, privados y públicos, plegarse a sus intereses económicos y políticos olvidando su compromiso con la ética y el equilibrio informativo?.

¿Cuánto cuesta para una sociedad la traición de un medio de comunicación social? Teóricos como Adorno y Horkheimer definieron en su Teoría Crítica de los Medios la influencia de las relaciones de poder mediáticas, mientras que en psicología la Gestalt y el Conductismo advirtieron, hace más de 40 años, las consecuencias sociales del mal uso de los medios de comunicación.

Lo cierto es que no hace falta profundizar mucho para comprender que en Venezuela los medios “informan” de acuerdo a sus intereses y su influencia ha sido fundamental para la toma de decisiones individuales y colectivas. En un país con un proceso político-social como el nuestro, el papel de los medios puede resultar tan peligroso como favorable.

Favorable porque si los medios informaran, de forma responsable y equilibrada los usuarios lograrían formarse una opinión critica para incidir en su realidad, pero manipular las noticias y distorsionar el contexto informativo resulta mucho más que peligroso para una sociedad en transformación.

Una cosa es el papel de los medios y otra es el del periodista. Digamos que uno puede llegar a “justificar” que los medios, al ser empresas con intereses mercantiles y políticos, traicionen las necesidades el derecho a la información de sus usuarios, pero lo que para mi es injustificable es que un periodista asuma un rol de vocero político cuando se supone que “informa” ante un medio de comunicación social.

Que el periodista traicione su formación y los principios éticos de nuestra profesión, por sumarse a una línea editorial, por asegurar un “quince y último”, por mantener un cargo…eso cuesta (en inversión y consecuencias) muchísimo más de 30 monedas…

4 comentarios:

Lycette Scott dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo amiga, hacer falta mucha ética en los medios de comunicación nacionales

Adictísima dijo...

Desde el mismo momento en que la información se politizó de acuerdo a ciertos intereses particulares, no es raro que quien salió perdiendo fue la ética periodística y el mero derecho a ser informado sin cuentos chinos de más de uno y otro bando. Ni el mundo es tan malo como sueltan algunos medios del lado opositor ni creo que sea Alicia en el País de las maravillas como quieren hacer creer en el lado oficialista.

Sin embargo, tengo la impresión también de que mucho de la "influencia mediática" también es exageración de ambos bandos y de pronto se está sobreestimando. Pareciera que todo se resuelve si anunciamos lo que hacemos o intentamos hacer, pareciera que todo el problema en este país es una vaina mediática. Que si los medios no dijeran x o y sería otra historia. Y no creo que las cosas se resuelvan no más que atribuyendo a los Medios, del lado que sean, el asunto. Sino buscando el problema y buscándole solución.

Saludos,

dakar dijo...

Más claro no canta un Gallo en Latinoamerican Idol!!!

Katiuska Hernández Rojas dijo...

Hola khabi cuando puedas pasa por mi blog